La nueva socia de Slim tiene 31 años y 4,600M USD

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Elizabeth Hol­mes tiene 31 años. A diferencia de otras personas que se encuentran en su posición, ella prefiere la sobriedad: la rubia y delgada joven casi siempre viste de negro, o al menos se le ve así en la mayoría de las fotos que circulan en internet.

En 2015, Elizabeth Holmes ocu­pó la primera posición de la lista de millonarias self made de Forbes Estados Unidos. Pocos pensaron que la chica que abandonó la carrera de ingeniería en la Universidad de Stanford hace poco más de 12 años conseguiría amasar una fortuna de 4,600 millones de dólares (mdd).

¿Cómo lo logró? A través de Theranos, una empresa que se dedi­ca a realizar pruebas de sangre sin necesidad de agujas para detectar distintas enfermedades. “Thera­nos se enfoca a dar acceso, a hacer que las pruebas sean más simples, menos costosas, en poder llegar a cualquier lugar y descentralizar la atención médica”, dice Holmes, en entrevista con Forbes México, acerca de la compañía que ella fun­dó y que actualmente dirige.

 

Fortuna, ¿para qué?

Para la joven millonaria la riqueza es sólo un instrumento. “El dinero nunca es la meta; es una herramien­ta que tratamos de usar para lograr un impacto”, asegura.

Lo verdaderamente importante para ella, explica, es poder hacer una diferencia. “Yo sé que eso es más importante que el dinero, porque a través de este esfuerzo [Theranos] puedo cambiar la vida de alguien, hacerla mejor”.

Holmes afirma que el mundo puede cambiar para bien cuando las personas aceptan que el propósito de sus vidas es tratar de hacer una diferencia en su entorno. “Cuando yo pienso en la meta de mi vida, ésta consiste en tratar de hacer un cambio. Cuando te ves obligada a despedirte de alguien que amas, porque muere por alguna enfer­medad, te gustaría poder evitar ese sufrimiento ya sea a una, 10 o miles de personas”.

¿Cómo inspirar a otros jóvenes, como ella, a realizar un cambio?, se le pregunta a Holmes, quien responde: “Puede ser en el arte, en la ciencia, en las matemáticas, en la docencia, en los negocios… Yo creo que cuando la gente es capaz de hacer cosas verdaderamente increíbles es porque ellos hallaron algo que aman demasiado”.

La tolerancia al fracaso

La líder de Theranos confiesa que le gusta el beisbol y compara la experiencia del fracaso y del éxito con este juego: “No importa las veces que tengas que abanicar el bat para lograr hacer un home run. Eso sí, debes estar consciente de que en el proceso habrá varios strickes”. Afirma que para hacer algo genial es necesario hacer las cosas mal, equivocarse, fallar. Pero, acota, es necesario aprender del error y tra­tar de no cometerlo dos veces.

Para Holmes, el riesgo es inhe­rente a la innovación y también al éxito. Sin el riesgo de equivocarse, destaca, es imposible cambiar al mundo.

Theranos ha logrado hacer un cambio en la industria médica. La empresa, con una tecnología pionera, logró sustituir las agujas por un sistema que permite extraer sangre sin necesidad de una pun­ción. Elizabeth destaca que esto ha permitido transformar el rostro de las pruebas de laboratorio, pues además de reducir los costos de los análisis clínicos ha impulsado la medicina preventiva.

El crecimiento de Theranos ha sido exponencial. Actualmente cuenta con 41 laboratorios en los estados de California y Arizona, en Estados Unidos, y la red de farmacias Walgreens anunció en 2013 la intención de introducir los Theranos Wellness Centers en sus establecimientos.

En México, Theranos entrará de la mano de la Fundación Carlos Slim. De acuerdo con Holmes, su empresa comenzará a invertir en infraestructura para el esta­blecimiento de laboratorios que operarán en los sistemas públicos de salud.

Al preguntarle el por qué de la alianza con dicha fundación, dice: “Siento un gran respeto por Carlos Slim, por la increíble forma en la que él diseñó los pro­gramas enfocados a la salud que tiene la fundación. Él realmente está logrando un cambio en la trayectoria del manejo de la diabetes. Creo que este tipo de programas tiene el potencial de hacer las cosas realidad”.

 

¿La generación perdida?

Pese a las críticas que se le han hecho a la generación de los millen­nials, a la cual pertenece Elizabeth Holmes, es de destacarse el espíritu emprendedor de estos jóvenes. “Yo pienso que la gente joven en todo el mundo está haciendo cosas ma­ravillosas en distintas áreas. Creo que la clave es llevarte a ti mismo a un lugar donde puedas perseguir tu pasión, cualquiera que ésta sea”.

Su pasión por la salud, dice, la ayudó a construir un emporio prácticamente de la nada: “Cuando abandoné la universidad no tenía dinero, pero tenía un sueño. Yo pienso que somos una generación muy innovadora y cuando tenemos una idea, somos capaces de ir paso a paso. El objetivo es no mirar toda la escalera, sino subir cada escalón”.

Lo cierto es que Holmes ha trabajado muy duro. Desde que se fundó Theranos, confiesa, no ha parado un momento. “Esto es lo que hago, trabajo todo el tiempo. No he tomado vacaciones desde hace 12 años, pero esto es algo que amo demasiado y amo a la gente. Tengo que trabajar mucho y no quiero dejarlo”, platica.

La joven con el sueño de que las personas no perdieran a sus seres queridos por falta de un diagnóstico temprano, ha logrado encontrar en su propósito de vida una gran fuen­te de riqueza: actualmente ocupa el lugar 360 de nuestra lista de millonarios, la posición 72 entre las 100 mujeres más poderosas del mundo y el sitio 110 en Forbes 400 de 2014.

¿Qué sigue para Eliza­beth Holmes? Continuar construyendo un equipo de trabajo que comparta sus metas y que se esfuerce para alcanzar la misión de Theranos, que es, sencilla­mente, continuar ayudando a las personas. “Al final del día, cuando miras hacia atrás, sabes que este mundo es mejor porque tú ayudaste a que así fuera. No puedo pensar en algo que sea más significativo”.

|Por Ana Paula Flores, Forbes México|

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