Una poderosa fuente de empleo bien remunerado

La experiencia incomparable de hacer un crucero también está relacionada con la calidad de su tripulación. Esta industria aporta grandes beneficios económicos al sector turismo, impulsando la creación y mejoramiento de la infraestructura portuaria en los destinos que atraen a este segmento. Pero, ¿qué características diferenciales se observan en un postulante que desea conseguir un empleo a bordo? En la actualidad, los cruceros están considerados como un segmento de turismo emergente que a nivel global maneja una cifra anual aproximada a los 20 millones de viajeros.

A manera de referente, en los últimos años el aporte de esta industria a la economía europea ha crecido ininterrumpidamente, alcanzando los 36.000.700 millones de euros en 2011, según señaló el presidente de Cruise Lines International Association (CLIA) Europa, Manfredi Lefebvre d’Ovidio. No obstante, este crecimiento se ve reflejado no sólo en el número de pasajeros sino en todos los
empleos directos e indirectos que genera.

Si bien es cierto que hacer un crucero es una experiencia incomparable, caracterizada por naves de dimensiones impresionantes
que constituyen verdaderos hoteles de lujo flotantes, con una gastronomía increíble y opciones de entretenimiento fuera de serie; la verdadera magia la aporta la tripulación que en diferentes áreas presta un servicio esmerado y con calor humano. Una selección adecuada de personal resulta entonces muy importante a la hora de hacer contrataciones. ¿Cuáles son los aspectos más relevantes
a la hora de seleccionar la tripulación de una naviera de pasajeros? Entre los requisitos principales que debe cumplir una persona que desea conseguir un trabajo en un crucero es ser mayor de edad, es decir, tener como mínimo 18 o 21 años,
según las normas de su país de su origen.

Otro aspecto fundamental es que tenga conocimiento del idioma inglés, especialmente si desea conseguir plazas mejor pagadas. Los jóvenes con mayores opciones laborales, son aquellos que dominan los idiomas más relacionados con los principales mercados de la línea de cruceros, como el inglés, francés, italiano, alemán, entre otros. En el caso de plazas estratégicas o de primer contacto es vital que posean experiencia en el área en la que aspiran a desempeñarse, sea en cruceros propiamente dichos, en hoteles, agencias turísticas, restaurantes, casinos, atención al cliente, etcétera.

También es requisito que sean personas con buena salud: antes de ser aceptados, deberán aprobar un examen médico que evidencie que se encuentran en condiciones para trabajar en un crucero y -sobre todobajo presión constante. Obviamente, no deben tener antecedentes de consumo de ningún tipo de drogas ilegales. El aspirante debe de contar un pasaporte vigente por un mínimo seis meses. Los postulantes para trabajos en viajes que toquen algún puerto delos Estados Unidos necesitan adicionalmente contar con una visa C1-D, especialmente dirigida a tripulantes de cruceros.

Entre otras condiciones, es importante elegir a aquellos postulantes que exhiban un fuerte espíritu de servicio, amables y capaces de interactuar con personas de diversas culturas. Deben estar dispuestos a trabajar en equipo, ser sociables, respetuosos y contar con una gran capacidad de adaptación. Trabajar en un crucero es una experiencia agotadora, pues no hay días de descanso y la jornada mínima de trabajo diario es de 12 horas. Pero, en contraprestación, es un empleo bien remunerado.

Las grandes compañías habitualmente encomiendan la selección del personal a agencias reclutadoras especializadas, con el claro objetivo de optimizar sus experiencias de crucero con la tripulación más idónea y capacitada disponible, como un elemento más para lograr que aquel pasajero que elige una experiencia de crucero para sus vacaciones, se lleve una impresión memorable que desee repetir.

 

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Travelista