Celebridades en la cocina

Lujo

|Por Patricia Ulibarri| 

Una de las profesiones más demandantes y cansadoras del mundo se ha convertido en una de las más abordadas. Llevamos ya varias décadas convirtiendo cocineros en estrellas (¿o estrellas en cocineros?). Así es, de la misma talla que las más grandes estrellas de cine o de rock, ahora existen también chefs que son reconocidos en todo el mundo.

Además de aparecer en programas de televisión, ser invitados a festivales de comida, tener restaurantes en hoteles Gran Turismo de todo el mundo, inventar salsas que llevan sus nombres y sus fotos, tener fans que rastrean sus últimos platillos y hasta sus romances, no podemos perder de vista el impacto que la fama ha tenido en esta profesión que, hasta no hace mucho, era menospreciada.

Inclusive, este exclusivo pedigrí de talentosos cocineros ha dado lugar a una nueva especie conocida como los foodies (término inventado en los años 80 por el celebrity chef Wolfgang Puck). Los foodies son personajes que comparten y comentan fotografías de platillos en toda red social a su alcance. Ellos son a los chefs lo que los groupies a los rockstars.

Las celebridades de la cocina han transformado en todo sentido la manera en la que nos relacionamos con los alimentos, cómo comemos, qué comemos y sobre todo en dónde lo hacemos.  Ya no es suficiente comprar sus libros, lo que queremos es vivir la experiencia completa, probar sus creaciones en primera fila, oler sus platillos y conocer sus segundos hogares. Ir al restaurante de una celebridad está en la lista de cosas que hay que hacer antes de morir de muchas personas y esto ha sido aprovechado por algunos hoteleros que -al darse cuenta del boom culinario mundial- han invitado restaurantes de famosos a vivir en sus propias instalaciones.

Exísten tours culinarios con visitas guiadas muy bien cobradas a éste tipo de restaurantes. Todos y cada uno de los hoteles resort de Las Vegas, tienen un restaurante bajo la bendición y amparo de un celebrity chef. Los restaurantes antes tan exclusivos, con una sola locación, han iniciado una expansión semejante a una plaga viral. Se puede estár en la Isla de Mykonos en Grecia y comer un tiradito peruano diseñado por el Chef Nobu, estar en Sidney y comer una pasta con trufas, o angulas en el afamado Basque, en Nueva York. La globalización llegó de manera especial a las cocinas, y la buena comida, si es inspirada y creada por un buen chef, el negocio va bien (no hemos escuchado a ningún celebrity chef quejarse).

Algunos de los mejores restaurantes ahora son grandes empresas con grandes estructuras, que planean el segundo a segundo de su expansión y que buscan el negocio en cada centímetro que avanzan. La competencia es feroz, quizás  más que el propio apetito de sus clientes.

En Europa existe desde hace tiempo la tendencia en la que algunos chefs reconocidos y con estrellas Michelin en su haber, tienen pequeños hoteles tanto en la campiña inglesa, como en la Provence francesa o bien, en la Toscana italiana. Allí, se promocionan paquetes de habitaciones que pueden incluír degustaciones de sus restaurantes in situ. SIn embargo, absolutamente en ningún otro lugar se hacen las cosas con la potencia y rimbombancia con la que se hace en Estados Unidos, en donde invierten la misma energía en hacer un desfile del 4 de julio en un pueblo de 200 habitantes, que en producir el show de medio tiempo del Super Bowl.

NOBU, una historia de éxito.

El climax y el sueño de cualquier celebrity chef, posiblemente no sea solamente tener su propio restaurante dentro de un hotel cinco estrellas superior en Las Vegas, sino su propio hotel temático en la ciudad del pecado. El Hotel Nobu del chef Noboyuki “Nobu” Matsuhisa (Saitama, Japón 1949) en el resort Caesar’s Palace, y el Nobu Riyadh, en la capital del reino saudí, atraviesa un ambicioso plan de expansión de negocio, que ha sido un éxito y estima para este año próximas aperturas en Londres y Bahrain. Todo esto no es simplemente obra del excelente ofrecimiento gastronómico de la cadena de restaurantes poosedora del adjetivo “new Japan”, ni de su maquinaria de marketing echada a andar con más de 32 restaurantes en más de 15 países alrededor del mundo. Su historia tiene que ver más con la disciplina, constancia y olfato que con la suerte: estar en el lugar preciso, en el momento adecuado, con las personas indicadas.

Su padre, una persona llena de vida, que gustaba de las motocicletas y de viajar por el mundo, le transmitió -antes de morir en un desafortunado accidente- al pequeño Nobu el gusto por viajar y aprender, por explorar sabores y lugares. Algunos años después de haberse graduado de la escuela secundaria, Nobu trabajó durante siete años en el Matsue Sushi, teniendo una formación tradicional de la cocina japonesa. Un buen día, un jóven empresario peruano, habitual cliente del restaurant, lo invita a visitar Perú y abrir allí un pequeño local.

1973, Lima, Perú. El joven chef nipón que no hablaba ni pizca de Español experimenta y aprende a cocinar sin los ingredientes típicos que siempre encontraba en el mercado de pescados de Tsukiji en Tokyo. Unos años después decide seguir su aventura y se traslada a Alaska, en donde abre un modesto restaurante con una historia desafortunada, ya que queda reducido a cenizas a causa de un incendio.

Es 1977, Spielberg estrena “Encuentros cercanos del tercer tipo”, los Dodgers pierden la Serie Mundial con los Yankees de NY y el chef Nobu llega a vivir a Los Angeles. Durante casi diez años, trabaja en varios restaurantes japoneses como chef ejecutivo, y en 1987 Matsuhisa en La Cienega Blvd. en Beverly Hills se vuelve una realidad. El restaurant comienza a ser un éxito rapidamente, era cosa de todos los días recibir estrellas de Hollywood. Es allí en donde conoce y comienza una estrecha amistad con Robert de Niro, quien lo invita a asociarse con él en un restaurant en el barrio de TriBeCa, lo que detonó todo, Nobu era ya el celebrity chef más sonado y aclamado de la nobel élite gourmet mundial: restaurantes en todos los contienentes, una línea de platos y sakes, libros en cualquier idioma que se quieran encontrar, restaurantes en hoteles Gran Turismo…y ahora hoteles temáticos, ¿qué sigue a esto? No lo sabemos., quizás un parque de diversiones, un crucero propio o su figura hecha muñeco con cocina incluída e ingredientes, en versión LEGO®.

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Patricia es Chef Profesional, graduada del Culinary Institute of America en NY. Ha trabajado en Hoteles como el Ritz Carlton de Cancún y Boston, así como en restaurantes en Denver, Boston y NY ; ha colaborado con notas gastronómicas para las revistas Escala y Swishy. Aula Chocolate es su actual proyecto.

puo@me.com

www.aula-chocolate.com

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